En el capitulo anterior el zombi número 3, que no hablaba, pero que si que estaba; fue abducido por un tifón ínterdimensional junto con la selección finlandesa de leñadores de secuoyas gigantes y llevados a la edad de piedra del planeta Klingon… no, espera, esa es otra historia…
Es una noche tranquila en la cripta del zombi menos adelantado al que seguimos llamando George. La familia esta junto al fuego degustando las cutículas de cebra que tanto gustan a Tía pero que repugnan a George (que se joda, no haberse casado) cuando de repente se oye un estruendo en la puerta como quien la golpea para entrar pero no lo consigue; los ocupantes del habitáculo se miran extrañados pues quienes irrumpen de forma forzosa en su repugnante morada destrozando la puerta a esas horas de la noche normalmente lo consiguen a la primera. Por fin ( y a la que hace 37 intentos ( los niños mutantes ya llevaban 3 horas durmiendo no digo nada más)) entra en la habitación … ¿quién va a ser? ¡¡El Gilipollas!! Que ahora es un fantasma, y dice “BUUUUHH” (que típico)
- ¿Pero que puñetas hace este gili-fantasma en mi cochiquera?-dijo indignado el zombi menos adelantado…. (Ya sabéis el resto…)
- Busco venganza!!! Vendetta!!! Lo que viene a ser eso de matarte -aclaró el Gili-fantasma
- ¿y cómo cojones vas a matarme si ya estoy muerto, enterrado y casado?
- ¡¡¡Maldita sea, tienes razón…!!! – clamó a los cielos el Gili-fantasma. Y el caso es que le oyeron y bajo del nirvana el Arcángel San Gabriel comentando:” a ver, ¿qué se le ofrece al señoríto?
Con dedo acusador cual párvulo el Gili-fantasma señala a George y espeta: - Que vengo yo con toda la buena fe del mundo a matar este puto zombi y resulta que ya está muerto…
- Ya, ya… el cuento de siempre… si me dieran un euro por cada fantasma que quiere matar un zombi roba-esposas yo sería el Altísimo.
-Pues cobra tarifa, inútil- puntualizó George
-Me via cagar en tus muertos puto zombi como no te calles la boca!- dijo el venido del cielo, churri para los amigos.
- Uuuuy…-se burló George- la gallina celestial se pone farruca… ¿Qué me vas a hacer?
Con cabreo monumental, Churri, ataca con su cetro místico al zombi pero como es un ángel y no puede cabrearse es degradado a querubín en ese mismo instante quedando flotando con sus ridículas alitas en medio de la mohosa estancia.
Todo queda en silencio un breve ratejo, el suficiente para que Tía (si, Tía estaba allí, aun) con su escoba de una sola hebra golpeara cual pelota de béisbol al mini-churri echándolo de su hogar y mandándoselo a Dios de nuevo a través del tubo del traga-humos.
Dado este contexto el Gili-fantasma se haya perdido y sin protección e intenta contraatacar con su arma definitiva (¿cual va ser?) lloriquear y gimotear por salvar su vida (tontería más grande pues ya cascó) a lo cual, George, sin ningún ápice de misericordia llama a sus hijos mutantes para que le den asco al fantasma. Vistos estos grotescos engendros el fantasma se pone tierno.
-Ohhhh … que repugnantes obras de la naturaleza…como se parecen a mi ex!!
Con increíble agilidad los diminutos pero letales mutantes atacan al
Gili-fantasma y se lo comen con voraz apetito. George, con pasmosa serenidad comenta con su esposa:- eso t pasa por tenerlos a cutículas de cebra tol día… - y puso esta cara ¬_¬
Fin
¿Fin? Siguen sin gustarme tus finales
Agradezco la sin par ayuda de mi hermana a la redacción de esta insulsa obra ” Klingon… se escribe con K de toda la vida”
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