jueves, 18 de septiembre de 2008

Bonus track: Historia de Tío Joe, el zombi absurdo.


Queridos lectores, debido a la TOTAL FALTA de demandas recibidas he decidido contar pormenorizadamente la vida de Tío Joe. Y diréis, ¿Por que? Por que me sale de los… en fin comencemos.

Joe es hermano del travesti-madre de George. De pequeño Vivian juntos en una cabaña abandonada por unos gitanos encarcelados por una redada tiempo atrás en el extrarradio de Valencia. Joe se crió entre la inmundicia, la delincuencia y lo absurdo. En efecto, Joe tenía la habilidad de que le ocurrieran cosas absurdas e impredecibles; como aquella vez que salió a pasear y fue encontrado dos meses después vendiendo cupones pasados de fecha en Minesota (Tejas, jejejeje) nunca nadie sabrá como llegó allí. Bueno sí, si os lo cuento ahora. Durante su paseo lo secuestraron unos contrabandistas de órganos cubanos que lo cargaron en su barco junto con innumerables kilos de marihuana (cuatro) y una iguana (reservada para la hija del cabecilla que le hacía ilusión tenerla). Joe logró sobrevivir a la travesía comiendo excrementos de iguana aderezados con salitre y jugo de medusa, a pesar de que le servían comida decente. Una vez en la costa americana logró escapar usando la iguana como rehén.

Tras varios días alimentándose de sudor de iguana encontró un bar de esos de carretera americanos que sirven tarta de manzana y tortitas y consiguió trabajo inflando las ruedas de los camiones a soplidos. Ganaba un centavo al día que le era suficiente para alimentar a la iguana y que esta la alimentara a él. Un día de tantos entró en el bareto un tipo raro con una gabardina enorme, Joe, intrigado se acercó para saber más de él y descubrió que era Iker Jiménez de incógnito (si, el tipo xungo que sale los domingos en Cuatro a hablar de que una vez en un pueblo de vete a tomar por culo se escucho una voz en una casa abandonada que decía “Joder, ya están aquí otra vez los de Cuarto Milenio, que pesados, iros a grabar a vuestra puñetera madre”) y le contó que estaba en medio de una investigación paranormal sobre las tartas de manzana que se comen a los que se las quieren comer y no al contrario. Tras horas de charla, Joe resolvió lanzarle la iguana a la cara y en ese instante de distracción mangarle la cartera y el coche.

Tras escapar y recorrer muchos kilómetros hasta que se le acabó la gasolina y que Iker Jiménez terminara su reportaje sobre iguanas asesinas, Joe desolado por la perdida de su iguana, escudriñó en el maletero de Iker en búsqueda de más iguanas pero encontró algo más valioso, un consolador con extraños botones que enunciaban On y OFF respectivamente. Y luego de caminar durante días esquivando los ataques de los buitres y derrotar a los alienígenas come-cerebros salvando así el mundo llegó al fin a Minesota donde conoció a un vendedor de cupones que al escuchar su historia sufrió un ataque al corazón y consiguió su puesto. Un mes después, de casualidad pasó por la calle su tía abuela Clansey, que estaba por allí gracias a una excursión del imserso y escondido en una maleta logró regresar a casa.

Una vez en casa y tras años de luchas con los extraterrestres pues no los había matado lo suficiente (joder, es que siempre lo deja todo a medias) le mordió un dragón de cómodo en un testículo y murió (por que no soportó la pérdida de dicho miembro y se suicidó que salvarse se salvó…) En su testamento pidió que lo enterraran con el consolador que le “pidió prestado” al Iker. Una vez cascó su alma viajó atravesando el túnel ese de luz que dicen todos que existe pero que yo no me lo creo; que sale cualquier mindundi en la televisión contando que lo vio cuando estaba semi-cadáver; y yo les digo: pues si no lo estabas del todo no lo puedes asegurar, joder. En fin, la cuestión es que viaja por ahí hasta llegar a las puertas del cielo y allí se encuentra con San Juan que estaba decidiendo quien entra y quien no como un portero de un after.

- Oye, ¿no se supone que eso lo hace San Pedro?- quiso saber Joe.
- Si, es que esta de baja por depresión. Su mujer lo ha dejado por Judas.- dijo Juan- en fin, ¿qué se te ofrece?
- Si, bueno…- farfulló Joe- quisiera saber si usted sería tan amable de dejarme pasar y eso…
-Ah eso…Joder todos quieren lo mismo, que pesados…-dijo Juan mientras buscaba la ficha de Joe en la base de datos “Este si, este no”, un invento de Mateo- Ufff, has sido bastante malo al cargarte tanto extraterrestre pero como era para el bien común te envío al purgatorio…
-Bueno, algo es algo. ¿Si hago méritos puedo subir al cielo?
-Si, pero tienes que llenar mogollón de papeles y hacer unas pruebas y es un rollo… ¡Un momento!-dijo Juan al mirar los datos de su ordenador, sobresaltando a Joe- el purgatorio esta en obras… a ver que hago ahora…al infierno no te puedo mandar que esta lleno de hijos de puta, pero al cielo tampoco…hagamos una cosa de forma provisional te devuelvo a tu cuerpo y después ya veremos que hacemos.
-¿cómo?
-Si, tranquilo, sólo serán unos días…
-Pero, yo morí hace un par de meses, estaré…
-Bueno podría ser peor, hay gente que los han incinerado y que no tiene cuerpo al que volver. Se llaman fantasmas y son la mayoría unos gilipollas.
-Vale venga. Si es por unos días…
-Claro, además que hay más gente en tu situación, os llevareis bien. Ala, hasta luego.

Y dicho esto, lo mandó de nuevo a su ataúd. Segundos duró el oxigeno del ataúd de Joe y con los nervios por no morir de nuevo pulsó sin querer el botón de On del consolador y fue trasportado a otra dimensión, donde se compró su sierra gigante en un planeta llamado “Ferretería” al volver a atravesar el portal dimensional llegó a El escondrijo de la comadreja pocha justo a tiempo para bailar el trhiler la noche que salvó a George de la muerte y le apoyó moralmente a éste cuando mató al gilipollas. Al cabo de unos días sin querer volvió a presionar el botón porque quería rascarse la espalda con el consolador pues él solo no llegaba y viajó a Finlandia donde se entrenaba la selección de talar secuoyas gigantes y tras confundir a Joe con una (hay que ser gilipollas…) lo persiguieron hasta atravesar el agujero dimensional.

Y bueno eso es todo, lo demás ya lo he contado. Espero que os haya ayudado a comprender qué pasó realmente en la vida y muerte de Joe además de conocer detalles interesantes de la trama.

Quiero dedicar este bonus track a Manuel por ayudarme a reinstalar los drivers y a Dios por no matarme al decir en el capítulo 7 que es gay, cuando todos sabemos que el gay es Jesucristo, que se acostaba con sus fornidos apóstoles. Jejejeje que cabroncete soy jajaja.

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