miércoles, 30 de abril de 2008

Capitulo 5: “Un sueño inquebrantable: ¿residuos orgánicos? Si, por favor. “

Bueno, ¿por dónde íbamos? ¡Ah! Si, por el principio. Ya ha pasado un mes desde el encuentro con Calzoncillo Sucio y su nieto, Sanguisorba, y ¡AÚN NO HAN HECHO NADA POR ARMAR EL EJERCITO PARA DEFENDER LA CIUDAD DE LA AMENAZA FANTASMA! (me suena eso último a una peli pero no recuerdo cual, en fin a lo que voy…) Sanguisorba pasaba el día dormitando y haciendo el vago y las noches en el burdel-gay-zombi ganándose unas pelas haciendo… em… esto… mejor no dar detalles. Mientras, fuera de la ciudad el regimiento fantasma tomaba posiciones y se disponía a asediar “El escondrijo de la Comadreja Pocha”.

-¿Cuándo piensas reclutar zombis para luchar, maricona?-solía preguntar Jorgito a Sanguisorba pues estaba preocupado.
-Bah… hay tiempo de sobra…-solía responder el capitán gay- ¿me pones crema en la espalda?
-¡Que te ponga crema tu puñetera madre!- frecuentaba espetar Jorgito. -Ya vale, tendré que hacerlo yo…lo primero es saber como coño vamos a luchar contra unos tíos que pueden se atravesados por las cosas que les lancemos sin hacerse un rasguño, a ver ¡ideas!
-Jooo… no me estreses guapo, si dejas de cabrearte te hago un descuento.
-¡¡¡Yo lo mato!!!- gritó Jorgito mientras agarraba por el cuello al capitán y intentaba estrangularlo.
-Ya vale hijo - Dijo Tía, que acababa de llegar- Necesitamos a este maricón para que lidere el ejercito.
-¿¡qué va a liderar este si ni siquiera ha reclutado uno!?
-Estas tan guapo cuando te enfadas…
-Hijo de…-llegó a decir Jorgito mientras alzaba el puño para hostiar al prostituto-zombi pero fue parado por Tía.
-Tranquilo, Jorgito, si quieres saber que materiales no pueden atravesar los fantasmas vete a ayudar a Hemorroide que lleva 2 semanas lanzándole trastos al fantasma aquel que mermaste moralmente y aún no ha conseguido que ninguno no le atraviese.
-Vale, mamá, pero con una condición… que le mezcles sosa caustica en la crema al homosexual este.
-Eso está hecho hijo, nadie le tiene más rabia que yo al degenerado este.

Dicho esto, Jorgito se aleja del lugar y se dirige por el pasillo de la comandancia zombi hasta el patio de armas donde practicaba Hemorroide sus experimentos con Eleuterio, no sin antes escuchar a sus espaldas la voz poco masculina de Sanguisorba berreando de dolor: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHH, COMO PICA!!!!!!!!!!!

-¿cómo lo llevas Hemo?, ¿Hay algún avance? -preguntó Jorgito mientras se acercaba a Hemorroide el cual se encontraba rodeado de un montón de objetos fabricados con materiales de todo tipo (hierros, plásticos, vidrio…) ninguno de ellos parecía afectar a Eleuterio que seguía echado en un rincón, miedoso de todo lo que lo rodeaba.
-Nada, a este bicho no le afecta ni Dios… he probado de todo pero nada.

En ese instante uno de los guardias de la comandancia atravesó el patio y se metió en la letrina para descargar de su pesada carga de sus intestinos y entonces a Jorgito le vino la inspiración.

-¿Lo has intentado con…residuos orgánicos?- preguntó con media sonrisa a su hermano, el cual volvió la cabeza lentamente hacia Jorgito entre sorprendido y ansioso por probar la última alternativa y contestó:” pues el caso es que no…” y girándose los dos hacia la letrina se acercaron y llamaron a la puerta.
-¿Quién llama, es que ya no podéis dejar cagar a uno tranquilo o que?- dijo la voz dentro del cubículo.
-Seguridad Nacional, señor, es de vital importancia que salga de ahí una vez acabe y sobretodo NO TIRE DE LA CADENA.-dijo cual agente secreto Jorgito.
- ¿Pero qué me estás contando, mameluco?, vete a darle por el culo a otro.
-¡¡Desgraciado, si no sales de ahí sin tirar de la cadena te desintegro con uno de mis pedos mortales!!-amenazó Hemorroide.
-vale, vale… ya salgo… joder, ¡ansia por la mierda!…

Dicho esto al fin salió el soldado de tan asqueroso lugar diciendo “ale, “tó” “pa” vosotros”. Los dos hermanos se quedan mirando mutuamente un momento en silencio y por fin Jorgito comenta:”entra tu”

-¡Una mierda! La idea es tuya pues tú entras.
-¡Entra o llamo a los espectros del infierno para que te den una regañina brutal!
-¡No si yo antes te apesto salvajemente con mis terribles gases!
De nuevo el silencio…
-Vale; a piedra, papel, tijeras- sentenció Jorgito
Los dos estuvieron de acuerdo… Perdió Hemorroide (¿Quién si no?) y con tremendo asco sacó la fétida materia de su lugar y la metió en una bolsa.
-¡Qué ascazo, joder!
-Deja de gimotear que es por una buena causa- dijo Jorgito
- Como no funcione te la voy a estampar en la cara- volvió a amenazar Hemorroide

Por fin llegan donde el fantasma, Hemorroide se pone a una distancia prudencial (por si salpica más que nada) y lanza el proyectil contra Eleuterio; Por increíble que pareciera la mierda dio en la cara del pobre fantasma que chilló de dolor mientras que la bolsa siguió con su trayectoria atravesando el cuerpo de la ya asquerosa diana.

-¡Que fuerte! Ha funcionado- flipó Jorgito
-Anda que… para un arma que descubrimos para defendernos de los fantasmitas va y resulta que sólo mancha y apesta y además creo que… ¡Hostia!, ¿qué le está pasando?-dijo Hemorroide señalando a Eleuterio que al parecer le estaba saliendo humo del cuerpo y deformándose.

-Parece que se derrite como un polo en verano

Poco a poco fue perdiendo masa, deformándose como un plástico fino bajo una llama y haciendo humo hasta que desapareció totalmente dejando una mancha gris en el suelo y a dos semi-zombis anonadados.

Mientras tanto, desde la muralla de “El Escondrijo de la Comadreja Pocha” Sequedad Vaginal observa como el ejército fantasma se prepara para la batalla:

-Vamos a morir…-dijo con decepción
-Morirse no es tan malo, lo peor de toó es lo chungo que resulta salir del ataúd- dijo George mientras que se acercaba a su hija-Tranquila, que no puede ser tan difícil derrotar a cuatro fantasmas…
-Son unos 50.000 fantasmas armados con fusiles, granadas y maquinaria pesada como catapultas, cañones, bombarderos y bombas nucleares- informó Sequedad Vaginal- Yo creo que no es tan fácil.
-¡Joder!- exclamó George y tras un breve instante de reflexión gritó-¡¡Vamos a repalmar todos, NOOOOOOOOOOO!!
-Bueno, no nos alarmemos, seguro que Sanguisorba tiene un plan.
-¿Alguien habla de mí?- preguntó Sanguisorba que pasaba por debajo de la muralla en bañador, con un zumo de cebra en la mano- Si queréis algo decidlo rápido que me voy a la piscina…
-¿Cuál es la estrategia contra los fantasmas, pondrás los cañones sobre la muralla exterior o sobre las torres?-Se interesó Sequedad Vaginal
-¿Qué cañones?-Preguntó extrañado Sanguisorba
- Pues los 300 cañones que Jorgito compró a los contrabandistas orcos para protegernos… ¿qué has hecho con ellos?
-¡Ah! ¿Esos tubos de metal? Los mandé fundir para construirme un chalet y… ¿Por qué me miráis así?

En el campamento base de los fantasmas, cerca de donde se encontraba la tienda del General más temible y despiadado de los fantasmas, el Super-general Petunia se encontraban dos soldados fantasmas descansando y charlando de banalidades como las que siguen:

-¿Y dices que estos engendros podridos comen cebra?-Preguntó el más joven.
-No, no… cutículas de cebra, no me preguntes por qué; estos zombis son muy raros, no como nosotros que comemos hierros oxidados… eso si que esta bueno… mmmm…- se relamió el más viejuno
-¿Qué está pasando en la muralla zombi?- preguntó el más joven pues veía a lo lejos agitación sobre la muralla, en concreto a dos zombis gritándole a otro. A pesar de la distancia se podía entender la mayoría de las palabras que se decían. Este fantasma logró entender:
“¡Cabrón!”, “¿cómo se puede ser tan anormal?”, “¡hijo puta!”, “¡prefiero matarte ya mismo que esperar a que lo hagan los fantasmas!”.

-Parece que no va a hacer falta que ataquemos, se van a matar entre ellos solitos…-se rió el soldado.

“¡Hemorroide, que bien que has llegado… este degenerado ha fundido los cañones para hacerse una chabola!”, “!!!¿Qué?!!!”,”No entiendo por que os ponéis así, ¿es que no me vais a dejar pasar ni un fallo?”, “¡¡¡yo te mato maricona, CAÑON ANAL DESTRUYE-ALMAS IMPACTO DE AIRE 3.7!!!” “¡Joder!, ¡¡al suelo!!” “¡¡¡AAAAAAAaaaahhhhh!!!”.

Entonces, se oyó un tremendo cañonazo y una figura salió disparada desde la muralla hacia el cielo.

-¡Joder, nos están lanzando zombis!- exclamó el más viejo.

Sanguisorba se elevó en el aire unos treinta metros, chocó contra el techo y se precipitó contra el suelo cerca de donde se encontraban los dos fantasmas de antes haciendo un cráter en el suelo de unos dos metros de diámetro. Los fantasmas se acercaron al lugar empuñando sus armas.

-“Pa” haberse “matao”… si esto hacen con sus semejantes ¿qué harán con nosotros?-dijo miedoso el más joven.
-¡calla, Casper, y mira si sigue muerto o se ha “remuerto”!
-¡Una mierda, y no me llames Casper que te meto!- amenazó Casper (jejeje)
-Vale, nenaza, ya lo hago yo… estos críos…

Dicho esto, el fantasma toca con la punta del fusil el cuerpo semienterrado de Sanguisorba el cual, permanece inerte.

-Este tío ha “repalmado”, aquí no hay nada que hacer, vete a informar al General Petunia y…
-Jo, que daño…-dijo Sanguisorba a sus espaldas mientras se levantaba y se quitaba el polvo de su escasa ropa.
-¡Coño, sigue sólo muerto!
-Pues claro que estoy muerto, yo… ¡Aaah!-gritó sanguisorba poco masculinamente al darse cuenta en la situación en la que se encontraba.

Los fantasmas cargan sus armas y se acercan para capturarle a lo cual éste responde sacando su bazuca con guante relleno de mierda y apuntando a sus atacantes.

-¡Qué miedo!... ¡AAAAHHH!

Aterrorizado Sanguisorba suelta su bazuca y se pone a correr en Zigzag por todo el campamento fantasma chillando, llorando y dejando una estela de polvo a su paso.

-¡Madre mía como corre la maricona, atrapadlo!- gritó Casper


Mientras, en la muralla Jorgito, Calzoncillo Sucio y tía llegan al lugar de los hechos preguntando qué ha pasado y son informados por George.

-¡Eres un salvaje, Hemorroide!- dijo Calzoncillo Sucio.
-¡Que se joda! Además de dejarnos sin defensa da una imagen equivocada de los gays.
-Pero es que allí lo van a “rematar”- continuó diciendo Calzoncillo Sucio pero Hemorroide pasaba de él.
-¿Por qué corre así?- preguntó Jorgito, que veía la estela de polvo de sanguisorba cruzando una y otra vez el campamento fantasma.
-Es que… Sanguisorba es el único zombi que le tiene miedo a los fantasmas y cuando tiene miedo se pone a correr.
-¿Qué?, ¿No había nadie más inapropiado para luchar contra ellos?
-Es que nieto sólo tengo uno…-se excusó calzoncillo Sucio
-¡Enchufado de mierda!-gritó Hemorroide desde la muralla- ¡Ojalá que te desintegren esos translucidos!


-No hay manera de coger a este puto zombi- dijo Casper que se detuvo un momento a recuperar el aliento. Al mirar al suelo descubrió entre las lagrimas de Sanguisorba se hallaban pequeñas bolitas verdes-¿qué es esto?, ¿semillas?



-Lo elegí porque Sanguisorba tiene una habilidad increíble- comentó Calzoncillo Sucio
-A mi me lo vas ha decir…- dijo George rememorando bellos momentos (para él solamente) con Sanguisorba asqueando al personal.
-No es eso… mi nieto llora semillas que con el contacto de la tierra y sus lágrimas crecen rápidamente y…
No llegó a terminar la frase, Calzoncillo fue cortado por los gritos de auxilio y pánico de los fantasmas pues de forma casi instantánea gigantescas plantas carnívoras emergían por todas partes entre las tiendas del campamento y devoraban con ansia a los asustados y desprevenidos fantasmas. Esta planta, llamada “Floritura Mala-babus”, además de su voraz boca contaba con enredaderas con pinchos móviles que usaba para golpear y atrapar a los fantasmas para después devorarlos; en adición, estaba recubierta por una capa gruesa de corteza que lograba hacerla invulnerable a los disparos de los fantasmas.

En cuestión de minutos el ejercito fantasma fue aniquilado y el lugar quedó lleno de vegetales felices (si, la “Floritura Mala-babus” mostraba sus sentimientos con varios gestos: risa aguda en caso de felicidad, agitación de hojas por el miedo e incluso lloraba si estaba triste, pero casi siempre estaban alegres). Entre el matojo de hiervas mutantes se encontraba Sanguisorba sentado sobre una piedra, jadeando y comentado cosas como una maruja: “¡Que susto…Que mal rato he pasado, jolín!”

-¡Hostia que fuerte!... he hecho bien en enviarlo a la muerte- se felicitó Hemorroide.
-Al final la maricona ha resultado más útil de lo que imaginábamos…-dijo Jorgito
-¡Esa es mi Sangui!... ¡Wooooooooooou!- animó George
-Bueno, vamos a recogerle -dijo calzoncillo Sucio- debe estar exhausto… no os preocupéis por las plantas, no comen zombis, tenemos mal sabor.


-Lo que no me explico es como las plantas sí pueden tocar a los fantasmas-dijo Sequedad Vaginal mientras acompañaba al grupo en busca de Sanguisorba atravesando la inesperada selva.
-Hace un rato Hemo y yo descubrimos que sólo los seres vivos y sus desperdicios pueden hacer sólidos a los fantasmas y que nuestra… mierda (odio los eufemismos)… es tan corrosiva que los desintegra.
-¿cómo lo supisteis?
-No preguntes -dijo Hemorroide con cara asco pues le hizo recordar su anterior experiencia traumática.

Un rato después la comitiva encontró a Sanguisorba descansando y acariciando los pétalos a una “Floritura Mala-babus” a la que parecía gustarle pues se movía de forma alegre y hacía gorgoritos.

-Los hierbajos estos son tan maricas como él…-dijo Hemorroide- bueno, no es extraño sabiendo de quien vienen.
-Hola – dijo con voz cansada- por cierto no os acerquéis mucho a esa hierbecita de allá por que es la que menos ha comido y…
-¡AAAhhhh!- gritó Hemorroide al ser agarrado por las fauces de dicha planta que lo masticó un poco y después de descubrir que no le gustaba lo escupió. Hemorroide quedó en el suelo cubierto de babas y la planta tosió y se puso tenuemente azul por el asco que le dio el desagradable gusto del zombi.

Todos se burlaron del recién potado el cual, se levantó rápidamente y agarró del tallo a su agresora con ambas manos intentando estrangularla; por su parte la plata abrió la boca y llorando levantó las enredaderas y las agitó violentamente formando ondas demostrando su miedo al zombi mientras este decía algo como: “¡¡Maldito hierbajo… te voy a…!!”

A unos quince metros de la escena se encontraba la tienda del general Petunia que tras levantarse de la siesta se despertó y desperezándose salió de la misma y al abrir los ojos descubrió tal dantesco e inesperado panorama.

-¿Pero qué coño…?- alcanzó a decir Petunia.
-¡Aaaahhh! Otro fantasma ¡Que miedo!- chilló gaymente Sanguisorba mientras se escondía detrás de su abuelo.
-¡Es el General Petunia, atrapémosle!- mandó Hemorroide.

Jorgito abrió un portal dimensional con su “aliento de la muerte” del cual salieron sus espectros, los cuales se dispusieron a mermar moralmente a Petunia; este, al verse rodeado y sin defensa dio un silbido de auxilio y unos ángeles bajaron del cielo envueltos en una luz dorada los cuales agarraron al fantasma y se lo llevaran en andas.

-¡Mierda, se escapa de forma cutre e insospechada!- dijo George.
-¡Aún no me habéis vencido, volvereeeeeeee!- dijo el militar de carrera, que se agitaba demasiado por la furia que sentía lo cual, provocó que a media huida se le resbalara a uno se los ángeles y el otro al no poder aguantar todo el peso lo dejo caer a unos 10 metros de altura. Los ángeles se apresuraron en volver a recogerlo y finalmente se lo llevaron del lugar más fácilmente por que ya no se movía tanto…

-¿Cómo es que los ángeles ayudan a los fantasmas?- quiso saber Sequedad Vaginal.
-Yo puedo responder a eso-dijo una voz que salía del agujero dimensional aún abierto de Jorgito; de este emergió una figura roja de unos tres metros de altura con patas de ciervo, cuernos de cabra, cola puntiaguda, afilados dientes, tridente y aliento de fuego.

-¡La madre que lo…!-gritó Hemorroide asustado-¡Tus espectros de la muerte cada vez dan más miedo!
-Yo…yo… No se que ha pasado...he hecho el conjuro de siempre…-dijo el perplejo y balbuceante Jorgito.
-No soy un espectro, soy…SATANÁS- dijo enfatizando lo de Satanás (por eso pongo las mayúsculas)- Un placer conoceros por fin- volvió a decir pero sin enfatizar nada y en tono conciliador.
-¡Eres un desgraciado!- insultó Hemorroide a Jorgito agarrándolo por las solapas de la camisa y zarandeándolo- ¡Desde niño te advertía:” No juegues con las cosas de averno que un día tendremos un disgusto…” y tú ni caso, ¡Y ahora tenemos aquí al mismísimo Satanás que quiere darte pal pelo y de paso a todos nosotros!, ¡Yo te mato!
-Tranquilos no vengo por eso
-¿ah, no? Preguntó Hemorroide con cada de bobalicón sin soltar a Jorgito.
-Pues no… vengo por que Dios se ha metido donde no le llaman y a mi ese tío, por motivos que no vienen al caso, me cae “mu” mal.
-Vale, que te caiga mal Dios es compresible-dijo Sequedad Vaginal- pero no entiendo…
-¡Calla hija! Deja acabar al señor Satanás- dijo Tía la cual adoraba al Señor de las Tinieblas desde que tenia memoria (tenia todos los discos de Satánica, no digo más)
-Bueno, la cuestión es que el capullo que deja que claven a sus hijos en cruces gigantes se ha metido en medio de vuestra guerra, ya que mandó a esos ángeles a ayudar al general fantasma y…¡¡¡¡NADIE DEJA A MIS CRIATURAS SIN SACIAR SU SED DE VENGANZA!!!!- chilló Satanás levantando los brazos mientras a sus espaldas un trueno resquebrajó el cielo.
-¡Que guapo!, ¿cómo haces eso?, ¿me enseñarás?-preguntó emocionado Hemorroide.
-Gracias, en realidad es muy fácil: sólo tienes que encontrar un porte eléctrico, soltar un cable y…
-¡Un momento!- dijo Jorgito cortando la explicación del tipo este rojo que dicen que es tan malote- ¿cómo que tus criaturas? , ¿Me estás diciendo que nosotros somos los “malos”?

Satanás volvió la cabeza y mirando con cara de extrañeza a Jorgito dijo:”Pues claro, ¿no lo sabias?”
-Esto no puede estar pasando…-dijo Jorgito que perdió la fuerza en las piernas y cayó de rodillas al suelo- Vamos a palmar… el mal siempre pierde.
-¡Eh, eh!, ¡No te equivoques chaval!- cortó Satanás- Yo gano un montón de veces, es más, casi siempre gano ¿quieres ejemplos?: Derrota del Imperio Romano, Hitler führer en Alemania, la bomba atómica, Aznar y Bush ganan las elecciones…
-Vale, vale ya lo cojo… joder… parece que estamos en el bando ganador…-rió amargamente Jorgito.
-Claro que si…-dijo Tía- y además nuestro nuevo líder es un triunfador, ¡y muy guapo!
-¡Eh!, ¿Qué pasa contigo?- dijo molesto George.
-¿Tienes algún problema cadáver de mierda?- dijo amenazante Satanás mientras rodeaba con su musculoso brazo a Tía (que se dejaba querer) y la acercaba ante si.
-No, no… ninguno… perdón…-se excusó George temeroso de la furia del todopoderoso señor demoníaco.

Dicho esto, Lucifer y Tía se alejan de la escena abrazados y comentando no se que cosa de ir a un hotel en breve.

-Cabrón roba-esposas… -maldijo por lo bajini George.
-Bueno, recuerda que tú hiciste algo parecido hace diecisiete años… - argumentó Calzoncillo Sucio
-Ya, pero esa vez yo no era el pringado…
-Joooo que rabia…- se lamentó Sequedad Vaginal- Mamá siempre se queda con los tíos buenos…
-¿cómo que siempre?-Se alarmó George- ¿es que ha habido más veces?
-Un montón, Mamá todos los sábados sale conmigo de fiesta y acaba ligándose a un montón de tíos… al final de la noche acaba haciendo una orgia en…en…em… ¡no he dicho nada!-comentó Sequedad Vaginal tapándose la boca al final de la incompleta frase y echando a correr entre las plantas.
- ¡¡¡Me cago en “to” lo que se menea!!!- chilló George.
-Tranquilo Jorge-dijo Sanguisorba- que aún me tienes a mi- y abrazándose los dos se dirigen hacia la ciudad.

Ahora sólo queda Jorgito, Calzoncillo Sucio y Hemorroide mirándose unos a otros en una situación bastante incomoda.

-Bueno, ¿Qué hacemos ahora?- quiso saber Jorgito
-Yo no se tú, pero como presidente del comité de sabios zombis tengo mis obligaciones así que…-hizo una pausa y continuó- me voy a un Striptease, ¿te vienes?

Jorgito se encogió de hombros y dijo:” ¿Por qué no?, no me iría mal un poco de diversión… ¿nos acompañas Hemo?”

-Dentro de un momento quizás- dijo hemo estudiando a una de las plantas carnívoras- primero quiero saber si estas plantas se pueden fumar.
-Vale, nos vemos donde siempre, adiós.
-Hasta luego-dijo Hemorroide y tras esperar que Jorgito y Calzoncillo Sucio se alejasen lo suficiente le dijo a la planta que lo masticó antes mientras hacia crujir sus puños: “tú y yo… tenemos un asunto pendiente” a lo que la planta respondió agitando sus hojas y llorando a la vez que Hemorroide se le acercaba cada vez más.


To be continued…
¿Continuará?... ¿por qué odias a aquellos a los que nos gusta leer?



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