Los no tan niños mutantes vuelven a casa (si se le puede llamar casa a un piso de 45 metros cuadrados donde viven 5 personas) con Churri en no tan buenas condiciones como fue hallado.
-Mira mamá, he encontrado a un bicho extraño… ¿nos lo comemos?- comentó extasiado Hemorroide.
Su madre mira poco convencida al bicho y pregunta:
- No será…un tipo del cielo ¿verdad?
- Pos si
-¡¡Oh, Dios mío, no!!- chilló Tía cual borrico azotado
-¿Qué ocurre, mamá?
-Hijos-comentó con voz solemne Tía- he de contaros algo
- ¿Has descubierto que Papá es Gay?, ya me olía algo raro cuando quería con tanta insistencia venirse al gimnasio conmigo-dijo Jorgito
-¡Que no joder!- exclamo Tía- tu padre es bisexual y un capullo… pero ahora eso es irrelevante, venid a “LA SALA DE SABIOS ZOMBIS (Y NO TAN ZOMBIS)” y os contaré todo.
- ¡¿Papá es bi?!- exclamó Sequedad Vaginal- se veía venir, era demasiado “amigo” del enterrador de la cripta donde vivíamos antes ¿por eso nos cambiamos a este cuchitril?
Sus dos hermanos asintieron con la cabeza
- Yo lo flipo- dijo la muchacha
-Bueno dejad el tema ya y vamos al consejo de sabios zombis- sentenció Tía
La familia se dirigió a la ciudad zombi situada en el subsuelo de la ciudad donde se encontraban (¿qué más da el nombre?). Este lugar se llamaba “El escondrijo de la comadreja pocha” y era donde vivía la gran mayoría de la comunidad zombi existente en el plante tierra.
Las edificaciones estaban construidas con materiales de desecho que los zombis recogían de lo que tiraban los vivos por las alcantarillas, sumideros, etc. Los zombis con mayor poder adquisitivo podían permitirse una casa fabricada con madera mohosa y hierros oxidados mientras que los más pobretones (ya es putada morirte y seguir siendo pobre) tenían que conformarse con moradas hechas de cartones de leche, plásticos, CDS rallados, etc. Lo cual confería a la estancia un aspecto de lo más pintoresco y envidia de cualquier amante del reciclaje. Las calles están alumbradas con la tenue luz azul que emanaba de las farolas de gas metano o “cuesco de zombi” según la sabiduría popular zombi.
En otro orden de cosas, “El escondrijo de la comadreja pocha” era atravesado por una extensa red de canales de algo que en tiempos remotos fue agua. Hoy, era una substancia verdosa y gomosa por la que paseaban en góndola los zombis con sus respectivas parejas o en zodiac que es más rápido pero menos romántico. Por el canal vivían perversas criaturas mutantes que se alimentaban de No-Muertos desprevenidos como la “Lamprea Gigante escupe-fuego” o el “Caimán Corredor de doble mandíbula”.
La ciudad disponía de: casinos-zombis, tiendas de golosinas zombis (donde se vendían tentempiés de pezuñas de cebra a buen precio) Hospitales que no se usaban pues ¿qué vas a curarte si ya estas muerto?, escuelas para los pequeños zombis en las que se enseña a odiar todo aquello que es diferente y, por tanto, malvado (como el cristianismo aquí, vamos…), Bares y discotecas donde los zombis iban a divertirse y beber zumo de cebra destilado o como ellos lo llaman “ponme lo de siempre ya que no tengo más donde elegir”… ah! Y, por supuesto, burdeles-gays-zombis.
-¿Porque nos traes por el peor barrio de toda la ciudad, mamá? –preguntó Sequedad Vaginal
- Bueno hija es que la ciudad es toda así…
-¡Que asco!-dijo Sequedad Vaginal mirando un burdel-gay-zombi-. No me imagino que clase de depravado sexual entraría a un burdel-gay-zombi, si fuera alguien de mis conocidos me caería la cara de… ¡¿¿Papá??!- gritó horrorizada Sequedad vaginal al ver salir de un burdel-gay-zombi a George abrazado y tocándole el culo a otro zombi corpulento vestido de militar con las ropas rasgadas (muy rasgadas, le tapaban lo mínimo imprescindible) los cuales comentaban lo que sigue:
- Venga, picarón, ya está bien que si no te voy a tener que hacer precio otra vez- comentó con voz poco masculina el descocado zombi
- Joder, Sanguisorba, que poco cariñosa eres… ¿echamos otro?- dijo George tambaleándose pues llevaba un pedo que “pa” que…
- No, que ya no te queda dinero y has pillado una cogorza muy chunga de aguardiente de cebra; otro día mejor… uno en el que vuelvas con la cartera llena y estés sobrio… o sea, nunca.
- Eres cruel. La estúpida de mi mujer no me deja ni “pa” pipas… la verdad es que es más tonta que escupir al cielo y esperarte debajo, jamás he visto una tía más borrica y mira que he visto peña anormal…una vez vino a casa un Gili-fantasma que…
-¡¡¡¡GEORGE!!!!- gritó con suprema furia Tía- ¡¡¡SERÁS DESGRACIADO, TE VOY A ROMPER TODOS LOS HUESOS DEL CUERPO!!!
-¡Mierda!- dijeron los dos zombis asustados
Los dos zombis gays emprendieron al huida pero fueron cazados por Tía, quien corría con asombrosa velocidad (no es que fuese así es que el cabreo le dio una fuerza inaudita). Total que les dio una paliza que “pa” que y de paso le mangó la cartera a Sanguisorba para recuperar el dinero de George que previamente había substraído a su esposa.
Los mutantes adolescentes se acercaron al cuerpo magullado de su padre entre asqueados y avergonzados por aquella lamentable escena:
-Lo ha dejado pal arrastre…-dijo Jorgito
- Se lo merece por infiel, roba carteras y anormal- contestó Sequedad Vaginal
-Papá, ¿por aquí no hay burdeles que no sean para maricas?-preguntó Hemorroide y ante la mirada de desaprobación de sus hermanos dijo haciéndose el despistado: “¿qué?... sólo era curiosidad…”
-Bueno, -dijo Tía cuando acabó de “hostiar” a Sanguisorba- vamos a “LA SALA DE SABIOS ZOMBIS (Y NO TAN ZOMBIS)” que ya llegamos tarde… coged a vuestro padre, que se venga con nosotros que esto también le incumbe.
Jorgito se cargó al hombro a su padre cual saco de patatas (recordad que está muy cachas y bronceado) y todos juntos (sin Sanguisorba, ese se quedó tirado en la calle como un gato muerto) siguieron su camino.
La comitiva llegó a un barrio lujoso del centro de la ciudad: Con fuentes, casas de materiales duraderos, algo más de higiene…
-¿Aquí es donde esta el lugar ese?-quiso saber Sequedad Vaginal
- No-contestó su madre- está aquí al lado
Torcieron en una esquina, caminaron dos calles más y llegaron al extrarradio de “El escondrijo de la comadreja pocha”. El Lugar era frecuentado por zombis drogadictos y ladrones que trapicheaban con cosas de valor a cambio de inyectarse agua con gas y vaselina.
Llegaron hasta donde se encontraba un Seat Panda descuajeringado y medio oxidado; Tía abrió el capot descubriendo unas escaleras que llevaban a un túnel oscuro.
-¡Que buen escondrijo! a nadie se le ocurriría mirar dentro de un Seat Panda-dijo Hemorroide- Ahora, apartemos a estos drogadictos que están fumándose una batería de litio y podremos pasar.
Efectivamente, dentro de la escalera estaba lleno de zombis drogados haciendo un submarino y balbuceando cosas inconexas. Jorgito arrancó una farola para alumbrarse dentro del túnel y todos lo siguieron esquivando toxicómanos.
Por fin, y después de hostiar a unos cuantos drogadictos por querer violar a Sequedad Vaginal y a Hemorroide por querer comprar “cebra en polvo”, llegaron a una habitación enorme parecida a un tribunal. Encima del estrado había un zombi viejuno envuelto en una toga arrugada y sucia con extraños símbolos.
-Bienvenidos-dijo el viejo pero sabio zombi… bueno lo de sabio es un decir- a “LA SALA DE…
-Si, si, si, si… ya sabemos el resto-cortó Hemorroide que estaba cabreado por no haber podido drogarse- ¿qué coño hacemos aquí?
- Estáis aquí por que tenéis una misión: Salvar al mundo de los zombis de la invasión que se avecina…Así lo dice la profecía y…
- ¿Pero que cojones se ha fumado el abuelo este?- volvió a cortar Hemorroide- ¿y eso de la profecía? Eso está muy visto ya, quien quiera que se haya inventado… Que coño inventado ¡PLAGIADO! esa estupidez tiene la imaginación más atrofiada que…
No llegó a terminar la frase, de improviso se le rompió una pierna y se agarró de su hermano para no caer.
-¡AHH!-gritó- ¡Mierda! Que dolor… puto narrador, como te coja te voy a echar uno de mis terribles pedos y…
De repente notó algo suelto en el pantalón que tras deslizarse por la pernera izquierda del pantalón calló al suelo.
-¿Pero qué…?- alcanzó a decir Hemorroide, asustado
- Creo que eso es tu picha, Hemo- dijo Jorgito
-¡¡¡¡Noooooooooooooooo!!!! ¡¡¡Cabrón desalmado!!!
Se le rompió la otra pierna que le quedaba sana, cayó al suelo con estrepito y se abrió la cabeza.
-Vale, vale, está bien -dijo Hemorroide- el narrador es el número uno del humor friki, es el mejor… su obra debería estar tan… ¿qué digo “tan”? MÁS valorada que las grandes obras escritas por los dramaturgos europeos… ¡es el Inimitable gran dios del léxico!
De improviso Hemorroide se curó de sus heridas, su picha volvió a su sitio (no sin antes aumentar su tamaño 4 centímetros), encontró un fajo de billetes de 500€ entre las losas de la pared y un par de tías buenas entraron en la estancia y empezaron a tirarle los tejos.
-Eres el puto amo, Narrador…- comentó mientras metía uno de los billetes en el escote de una de las tías.
-Bueno ya vale de tonterías -dijo Tía, echando de la sala a las tías buenas; con gran disgusto de Hemorroide.- vamos a lo que vamos… Anciano zombi acaba de contar la gilipollez esa de la profecía.
-Ejem- Carraspeó el abuelo zombi- la cuestión es que los oráculos dicen que la guerra entre los No-muertos va a comenzar dentro de poco.
-¿Cuándo exactamente, carcamal?- Preguntó Jorgito, interesado
- Cuando el doblemente degradado servidor de Dios diga la palabra maldita.
-¿Quién? ¿Este? –Preguntó Hemorroide sacándose del bolsillo a Churri- Pero si no puede hablar desde que se deshonró a si mismo hace un rato (en el capitulo anterior sin ir más lejos) ahora sólo hace pitidos extraños.
-¿Estás seguro, Hemorroide?
Todos se quedaron mirando a Churri en silencio unos segundos hasta que con voz casi inaudible dijo:
-…Legaña…
-¡La madre que parió al puto Querubín!… ¡Ha dicho la palabra maldita!- espetó el zombi de edad respetable.
-¡Joder!, ¿y ahora qué?- Preguntó alarmado Jorgito
Todos se juntaron en medio de la estancia de espaldas unos a otros esperando ser atacados por cualquier flanco y esperaron un par de minutos sin resultado.
-Bueno, ¿y cuando se supone que nos van a atacar los fantasmas?-Preguntó Sequedad Vaginal que ya estaba hartándose de esperar.
-Em.… bueno… se supone que con que Churri dijera la palabra estallaría la guerra pero no que fuera a estallar enseguida…
Hemorroide se separó del grupo y fue en busca de Churri, que se encontraba escondido en un rincón.
-¡Maldita alimaña voladora… te voy a…!- exclamó Hemorroide agarrando a Churri y poniéndoselo en el culo utilizó el cañón destruye-almas X-2.0 (o sea, el ojete) para aniquilar definitivamente a churri y convertirlo en polvo.
-Te has pasado un huevo, tío- comentó con sosegada voz Jorgito.
-¡Puede que os hayáis cargado a Churri pero eso no evitará la guerra!-Dijo una voz que parecía provenir de todas las paredes de la estancia.
-¿Quién coño eres y por qué hablas en estéreo?-Preguntó Tía
-Soy el comandante Eleuterio Malaquías,-dijo una figura fantasmal que atravesaba una de las paredes de piedra de la habitación- el que ha estado 10 años y pico reclutando fantasmas para aniquilar de una vez por todas y ahora ha llegado el momento de…
-¿Cómo es que has tardado tanto?-cortó Hemorroide
-¿ein?
-Qué has tardado cosa mala en encontrar a 4 fantasmitas, ¿no?-se burló Jorgito
-Bueno… es que…yo…
-¿Cual es la escusa, gilipollas?- preguntó Tía
-Es que la mayoría de los fantasmas somos tirando a transparentes y claro… costamos de encontrar…-Se excusó Eleuterio a lo que todos contestaron con grandes carcajadas.
-JAJAJAJA… ¡que bueno!- rió Jorgito
- ¡Qué pringado, joder…!- siguió riendo Sequedad Vaginal que sin querer rozó al Malaquías y le trasmitió la peste negra.
-Jo… que mal me encuentro…-alcanzó a decir el recién llegado que mientras intentaba mantenerse en pie fue atacado por el “aliento de la muerte” de Jorgito el cual, instaba a los espectros del infierno a mermar la voluntad de su victima hasta dejarlo hecho una mierdecilla llorica y miedosa.
-YUJUUUUUUUUUU- Gritó Hemorroide – ¡Chúpate esa comandante capullo!
-¿Veis?-dijo el abuelo zombi- sois los únicos capaces de vencer a los fantasmas y salvar la tierra de los zombis así lo dicen los oráculos.
Todos callan un momento hasta que Jorgito comentó:
-Es mentira ¿verdad?
-¿cómo?-preguntó algo aturdido el zombi mayor.
- No has encontrado a nadie más y por eso nos has llamado a nosotros ¿a que si?
-Bueno, eso es cierto- reconoció el zombi mayor del cual me estoy cansando de escribir su nombre así y que, por tanto, llamaremos a partir de ahora Calzoncillo Sucio- Pero hay algo más.
- ¿Lo cualo?
-La guerra es culpa de vuestro padre
-¿y eso?
- Pos porque él mató al humano que se convirtió en fantasma que preparaba la guerra.
-Al Gilipollas-Dijo George que acababa de volver a la consciencia después de las hostias recibidas por su mujer.
-¿Y por que coño hiciste eso?-Preguntó Sequedad Vaginal
-Algún día lo sabréis-dijo en plan místico el infiel zombi
-¿Cuándo exactamente?
-No se, en el capitulo 5… o quizás el 6.
-ya… ¿y como es que ha vuelto el Gilipollas si nos lo comimos?-quiso saber Jorgito
-Es que al rato de coméroslo lo cagasteis… y, más tarde, el ectoplasma del Gilipollas se volvió a reconstruir en el mar después de atravesar las alcantarillas; lo cual no lo hará la persona más agradable con quien tratar- dijo Calzoncillo Sucio.
-¿Me estáis diciendo que vamos a pelearnos contra un fantasma hecho de mierda?- dijo conmocionado Hemorroide.
-¡No temáis, vuestro salvador ya está aquí!-chilló Sanguisorba desde la puerta de la sala
-¿Qué pinta este mariconazo aquí?- quiso saber Hemorroide
-Vengo a salvaros del comandante Malaquías que por un casual me ha seguido hasta aquí… ¡AH! ¡Si está allí!... ¡toma! –y tras sacarse un bazuca de entre las verrugas de la espalda apuntó al ya maltrecho fantasma y disparó un guante de boxeo atado a unos hierros extensibles que golpeó a Eleuterio y lo desplazó un par de centímetros de donde se encontraba.
-Una vez más el mundo se ha salvado gracias a mi- dijo con orgullo Sanguisorba apoyando el bazuca en el suelo.
-Bueno ya que estás aquí-dijo Calzoncillo Sucio- os presento al capitán del ejército de los zombis: Sanguisorba, y además es mi nieto.
-¿Este es el que lidera nuestro ejército?-Flipó en colores Jorgito
-A mi me parece muy sexy-dijo Sequedad Vaginal mirando con ojos traviesos al militar.
-Yo lo flipo muy mucho- comentó Jorgito llevándose las manos a la cabeza.
-Bueno… podría ser peor- dijo Hemorroide
-¡No veo como!-contestó Jorgito
-Es verdad, vamos a palmar fijo- sentenció Hemorroide.
Y así termina el capitulo 4: con Jorgito flipándolo (de nuevo), Sequedad Vaginal intentando ligarse a Sanguisorba (que no sabe como decirle que es gay), Tía, George y Calzoncillo Sucio discutiendo sobre por que cojones tenia que ser él y no otro el capitán de los zombis y Hemorroide escapando disimuladamente de la habitación y yendo en busca de las buenorras que consiguió antes.
Fin
Yo alucino con tus finales… búscate un hobby mejor que el de escribir
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1 comentario:
Que tontaco eres, de verdá... jaja, pero como te quiero :)
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